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Los Nadies








¡¡NO a la pena de muerte!!

Parisa, Iran, Khayrieh, Shamameh, Kobra, Soghra y Fatemeh son siete mujeres iraníes condenadas a morir lapidadas.


La lapidación es un método de ejecución por el cual numerosas personas lanzan piedras contra el/la condenado/a hasta matarlo/a. La víctima condenada a morir lapidada es envuelta en una sábana blanca y enterrada hasta la cintura o el cuello para sufrir una muerte lenta y dolorosa mientras es apedreada con piedras no excesivamente grandes -como exige la ley islámica-, para evitar la muerte con el primer golpe.

Un presunto testigo ocular de una lapidación en Irán describió así su experiencia: «El camión depositó un gran montón de piedras grandes y pequeñas junto al erial, y luego dos mujeres vestidas de blanco y con la cabeza tapada por un saco fueron conducidas al lugar [...] la lluvia de piedras que cayó sobre ellas las dejó convertidas en dos sacos rojos [...]. Las mujeres heridas cayeron al suelo y los guardias revolucionarios les golpearon la cabeza con una pala para asegurarse de que estaban muertas».



El país islámico trata el adulterio como un delito castigado con la pena de muerte por lapidación -según recoge el artículo 83 de su Código Penal- violando el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantiza el derecho a la vida y prohíbe la tortura.

La ley islámica deja clara su postura en cuanto a las relaciones extramatrimoniales y los castigos que se aplican, sobre todo en el caso de las mujeres, las principales víctimas. Cuatro testigos deben descubrir a la pareja en el acto y denunciarlo. En muchos casos, si ambos adúlteros están casados, son ejecutados en público; si están solteros, cada uno recibe cerca de un centernar de latigazos.

Firma ahora para intentar salvarlas, enviando una carta (leer) al Líder de la República Islámica de Irán pidiendo la inmediata conmutación de la pena de muerte por lapidación de estas siete mujeres. Con esta campaña Amnistía Internacional se suma y apoya el esfuerzo de un grupo de mujeres activistas iraníes que están trabajando para terminar con la lapidación en su país.

Amnistía Internacional ha utilizado en otras ocasiones la presión ciudadana e internacional en campañas similares para salvar a otras mujeres condenadas a morir lapidadas. Dos casos consiguieron dar la vuelta al mundo: el de Amina Lawal, una mujer de 31 años, condenada en Nigeria a la lapidación por tener un hijo estando divorciada, y el de Safiya Husaini, de 35. Las dos mujeres, de Nigeria, consiguieron salvar sus vidas gracias a la presión internacional.




Esta es una breve descripción de los casos de siete mujeres que en estos momentos están bajo el riesgo de morir bajo una tormenta de piedras.

Parisa*. Detenida en abril de 2004. Confesó el cargo de adulterio afirmando que su esposo la había obligado a ejercer la prostitución porque eran muy pobres. Posteriormente se retractó de la confesión. Condenada a muerte por lapidación tras ser declarada culpable de adulterio.

Iran. Cuando la policía la interrogó en relación a un homicidio, confesó, según los informes, haber cometido adulterio con el hijo de los vecinos. Posteriormente se retractó de la confesión. A pesar de las apelaciones de su abogado, el Tribunal Supremo confirmó su sentencia en abril de este año.

Khayrieh. Según informes, sufría violencia a manos de su esposo. Fue condenada a morir lapidada por adulterio. Khayrieh ha expresado: “Estoy lista para ir a la horca, pero no deben lapidarme. Podrían estrangularte, y morirías, pero es muy difícil soportar que te arrojen piedras a la cabeza”.

Shamameh. Sus hermanos y su esposo mataron, al parecer, a un hombre al que encontraron en su casa, y casi la matan también a ella, pues la apuñalaron con un cuchillo. Condenada a muerte por lapidación tras ser declarada culpable de adulterio en junio de 2006.

Kobra. Según parece Kobra fue obligada a ejercer la prostitución por su esposo, heroinómano que la trataba con violencia. Tras recibir una brutal paliza, Kobra contó a uno de sus clientes que quería matarlo. Tras el asesinato del marido, el cliente también acusado de asesinato, fue condenado a muerte pero ha sido indultado por la familia de la víctima, a la que pagó una indemnización o diyeh** (dinero de sangre).

Soghra. Fue condenada a lapidación por adulterio y a 15 años de prisión por complicidad en el asesinato de su esposo, Abdollah. Primero deberá cumplir la pena de cárcel y posteriormente su sentencia indica que será lapidada.

Fatemeh. Fue condenada a muerte por lapidación por mantener una “relación ilícita” con un hombre. La causa está siendo examinada por el Tribunal Supremo.

* Los nombres y datos citados son verídicos, si bien han sido omitidos algunos detalles que puedan poner en riesgo su seguridad.
** De acuerdo con el Código Penal iraní si una persona es condenada a una determinada pena denominada “qisas-e-nafs”, la decisión de ejecutar o no al reo recaerá sobre los familiares consanguíneos de la víctima. Estos pueden renunciar a su derecho de imponer un castigo a cambio de una indemnización económica, conocida como diyeh (dinero de sangre) o pueden también indultar sin más al condenado.

Otra historia reciente
En la carta que enviará Amnistía a Irán se denuncia la muerte de un hombre y una mujer en mayo de 2006 mediante este método. A pesar de que en diciembre de 2002 el presidente de la magistratura anunció la suspensión de las ejecuciones por lapidación, los informes recibidos por la organización indican que la pareja ha sido ejecutada.

La ONG recuerda a las autoridades iraníes que el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha explicado claramente que tratar el adulterio y la fornicación como delitos es contrario a las normas internacionales de derechos humanos, y que, por tanto, la imposición de la pena de muerte de este tipo constituye un incumplimiento del compromiso contraído por Irán en virtud del artículo 6.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, según el cual "sólo podrá imponerse la pena de muerte por los más graves delitos".

Lapidación en Irán.
Aunque en diciembre de 2002 había esperanzas para el fin de la lapidación en Irán, el 18 de septiembre de 2003 se publicaba en el Boletín Oficial iraní una ley titulada "Reglamento de ejecución de penas de condena equivalente al delito, lapidación, muerte, crucifixión, ejecución y flagelación". Este año 2006 es el año en que Irán ha reanudado las ejecuciones por lapidación. Informes recibidos indican que en mayo de 2006 un hombre, Abbas Hajizadeh, y una mujer, Mahboubeh Mohammadi, habrían sido ejecutados por lapidación en un cementerio de Mahshhad. Más de un centenar de miembros de la Guardia Revolucionaria y de las Fuerzas Bassij habrían participado en ella.

La descripción del proceso según una organización de mujeres de Irán que lucha por la abolición de la lapidación es:

Hacen la ablución (baño ceremonial del cuerpo) y lo cubren en una tela blanca llamada “kafan”, y luego entierran a la mujer en un agujero en el suelo, hasta el pecho. Luego empiezan a tirar piedras a la cabeza hasta que ella muere. Si ella sobrevive el apedreamiento y consigue salir del agujero del suelo su situación dependerá de cómo fue probado el adulterio. Si el adulterio ha sido probado por las declaraciones de testigos, ella es vuelta a meter en el agujero y se continuará apedreando hasta su muerte. Si por el contrario ella fue la que confesó adulterio, entonces es libre”.

Tamaño de las piedras.
En el Código Penal iraní viene descrito el tamaño de las piedras que deben usarse. En su artículo 104 se establece que, para la lapidación por adulterio, deben de utilizarse piedras "no tan grandes que como para matar a la persona de uno o dos golpes, ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras".

Posición del reo.
La ejecución por lapidación suele llevarse a cabo estando el/la condenado/a enterrado/a en el suelo hasta el cuello (para hombres) o hasta el pecho (mujeres) mientras una multitud de gente le arroja piedras (art. 102 del Código Penal Islámico Iraní)

Provocar dolor antes de morir.
La muerte por lapidación suele producirse por daños en el cerebro, asfixia o una combinación de lesiones. En el caso de adulterio de personas casadas hace mucho tiempo, el artículo 84 establece que deberán de ser flageladas antes de la lapidación.

Qué opina Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional se opone rotundamente a la pena de muerte en cualquier caso y método. La lapidación, un método especialmente brutal al tratar que la víctima sufra más antes de morir, acentúa la inútil crueldad de la pena capital.

Desde sus inicios a principios de la década de los 60, Amnistía Internacional ha trabajado por la abolición de la pena de muerte en todo el mundo a través de campañas de sensibilización, presión política, investigando en el terreno, etc.

Son numerosos los éxitos que ha conseguido Amnistía Internacional en este campo.

Hoy, por primera vez en la historia, hay más países que han abolido la pena de muerte que aquellos que la mantienen. Hoy, por primera vez en la historia, hay zonas libres de pena de muerte en el mundo, como Europa.

Amnistía Internacional no dejará de denunciar la pena de muerte y los gobiernos que la practican hasta que la toda humanidad quede libre de este cruel, ineficaz e inhumano castigo.


Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Hay que estar contra "todas las penas de muerte".

    También contra la impuesta a un asesino como Sadam Husein

    La condena a muerte de Sadam no debe ser aplicada. Italia está contra la pena de muerte, incluso en un caso tan espectacular como el de Sadam Husein
    Romano Prodi

    Es correcto que los crímenes del antiguo régimen iraquí hayan sido juzgados, pero no aprobamos el modo de hacerlo. Por una cuestión de principios, está claro que en la Unión Europea existe escepticismo y rechazo de la pena capital".
    Angela Merkel

    Estamos contra la pena de muerte tanto si es para Sadam como para cualquier otro
    Tony Blair

    Creo que es una sentencia justa. Sadam era un gran criminal, responsable del asesinato de miles de personas. Fue sometido a los tribunales de justicia independientes de su país. Tiene suficiente culpa como para pagarlo de esa manera
    José María Aznar

    20 de Diciembre de 2003
    Aznar, contrario a la pena de muerte para Sadam Husein


    Al ser preguntado sobre una posible condena a muerte contra Sadam Husein, el presidente del Gobierno español afirmó: "Yo no soy partidario de la pena de muerte. Ni aquí ni en ningún sitio".

    Parece que "el personaje" va evolucionando, .. lo malo es en que dirección.


    El "brillo moral" de la horca
    Otro gran día para Iraq

    Comentario de Juan Antonio hace 3 años y 37 meses


  2. La pena de muerte es la forma más extrema de pena cruel, inhumana o
    degradante.

    La pena de muerte constituye una violación del derecho a la vida.

    No estaría de acuerdo ni aún si el ajusticiado fuera el mayor asesino y ladrón de nuestra historia: Pinochet


    Comentario de Enzo hace 3 años y 37 meses


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