Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Los Nadies








Hendaya, hace 66 años


Estación de ferrocarril de Pasajes, primera hora de la tarde del 23 de octubre de 1940: movimiento inusitado en el andén, con fuertes medidas de seguridad en torno a un grupo de personajes, que van subiendo al tren, un convoy especial al que se ha enganchado el break de Obras Públicas, coche de representación, que tuvo un mejor pasado en época de Alfonso XIII. En el deslucido coche toman asiento Francisco Franco, jefe del Estado, y su cuñado, Ramón Serrano Súñer, recién estrenado ministro de Asuntos Exteriores. Apenas a 20 kilómetros, en Hendaya, les espera un encuentro trascendental: Hitler.

Durante muchos años, los que duró la dictadura y la censura franquista, hemos tenido que escuchar la versión de que si no entramos en la II Guerra Mundial es una circunstancia que debemos a la perspicacia y la estrategia de Francisco Franco. El franquismo lo presentó como uno de los grandes logros de Franco al evitar que España entrara en guerra.

A los méritos que se le atribuían al dictador, de invicto, héroe, estratega, patriota y santo cruzado, le faltaba el blasón de pacificador. Vamos, que fue una injusticia que no se le diera el Premio Nobel de la Paz o que la Iglesia no lo declarara Santo.

Franco y Hitler aparentemente congeniaban, se escribían, pero no se conocieron hasta que el 23 de octubre de 1940 se encontraron en la estación de Hendaya, en la Francia ocupada. "El caudillo" deseaba saludar a su admirado canciller, y el Führer no ocultó simpatía por el encuentro.

La histórica reunión se produjo por la tarde. Hitler llegó a las tres y media, y Franco un rato después, ambos en sus respectivos trenes especiales. La conversación se consumó en el vagón especial del Führer, un automóvil Pullman, tal como puntualizaron los funcionarios del III Reich que transcribieron la entrevista.

La impresión que sacaron los alemanes de la reunión de Hendaya es que "Franco estaba feliz de reunirse personalmente con Hitler y deseaba agradecerle todo lo que Alemania había hecho por su país". "España estaba espiritualmente unida con el pueblo alemán, sin reservas, se sentía uno de sus ejes, particularmente desde que soldados de las tres potencias habían luchado codo con codo en la Guerra Civil. En el futuro, España siempre estaría al lado de Alemania." También concluyeron que a "España le gustaría unirse a Alemania en la guerra actual", pero que había dificultades relativas a asuntos económicos, militares y políticos.

No fue Franco un pacificador. Los que sí lo fueron, eran sus consejeros, el Duque de Alba, y el embajador español en Londres, Francisco Armesto, que bastante trabajo tuvieron para ser escuchados. Estos dos señores tuvieron que contrarrestar con sus consejos las ansias de Franco en participar en la contienda al lado de Hitler al que ya daban por vencedor y para no llegar tarde al reparto de territorios que formarían el nuevo Imperio Español que seguiría contando los años triunfales de la Cruzada, unas ansias y unos deseos que crecieron cuando los alemanes atacaron la Unión Soviética esgrimiendo el anti-comunismo demostrado en la guerra civil cuando decían que Franco había derrotado a Stalín en tierras españolas.

Y como el tiempo y la historia no perdonan, y hacen resurgir la verdad, ahora resulta que aunque el encuentro se produjo y los dirigentes pasaron revista a las tropas, las fotos que se han conservado de ese momento estaban retocadas. No era difícil darse cuenta de ello, pero hemos tenido que esperar hasta hoy para descubrir la prueba definitiva.



Para ver el video pincha en . Si no consigues verlo, prueba aquí



En 1999 se puso en marcha el proceso de digitalización del archivo fotográfico de la Agencia EFE, que contiene más de 13 millones de documentos, incluidas fotografías, negativos, placas de cristal y diapositivas.

En estos siete años de trabajo se han encontrado muchas imágenes curiosas, sobre todo negativos que no habían llegado a revelarse para su publicación. Pero hasta ahora, sólo han aparecido tres fotos trucadas, todas del mismo momento histórico: el encuentro entre Hitler y Franco en Hendaya el 23 de octubre de 1940.

El primero de estos montajes fue descubierto en 2000, en una foto en la que Franco y Hitler pasaban revista a las tropas españolas. Concha Tejedor, directora del departamento de documentación de EFE, explica que al encontrar el negativo original se dieron cuenta de que la imagen no era la misma que había sido publicada en los años 40.

Al pasar la lupa nos dimos cuenta de que Franco llevaba la medalla del mérito militar y no el águila imperial, como en el resto de fotografías de ese momento”, comenta Tejedor. Además asegura que, antes de encontrar el negativo, todos eran conscientes del montaje: “La llamábamos ‘la foto pegada’, porque en la imagen se veían los bordes montados”.

Nines Ruiz, encargada del proceso de digitalización del archivo, encontró dos montajes más, ambos del mismo momento histórico. “Encontró dos negativos que no habían sido revelados y los envió al laboratorio. Entonces comprobó que sobre los negativos se habían pegado otras imágenes”, explica Tejedor.



Se trata de dos fotografías en las que ambos líderes posan juntos. La primera de ellas les muestra desfilando, pero en el negativo original Franco aparecía con los ojos cerrados, por lo que su cara fue sustituida por otra en la que sí se le ven los ojos.

El segundo montaje tiene por escenario la estación de tren de Hendaya, sobre la que se colocaron posteriormente las figuras de los dos líderes.

Para la responsable del archivo fotográfico, este tema “no es más que una anécdota”, puesto que no supone ningún cambio en la historia. Tejedor opina que “no hubo una intención política al trucar estas fotos, el fotógrafo probablemente sólo intentó que la escena fuese más bonita”.






Para ver el video en tamaño mayor pincha aquí





... Estación de ferrocarril de Pasajes, primera hora de la tarde del 23 de octubre de 1940: movimiento inusitado en el andén, con fuertes medidas de seguridad en torno a un grupo de personajes, que van subiendo al tren, un convoy especial al que se ha enganchado el break de Obras Públicas, coche de representación, que tuvo un mejor pasado en época de Alfonso XIII. En el deslucido coche toman asiento Francisco Franco, jefe del Estado, y su cuñado, Ramón Serrano Súñer, recién estrenado ministro de Asuntos Exteriores. Les acompañan el barón De las Torres, jefe de Protocolo de Exteriores e intérprete, el filólogo Antonio Tovar, que actuaría como traductor si fuera necesario; el director general de Prensa, Enrique Giménez-Arnau; el general José Moscardó, jefe de la casa militar del Generalísimo, con varios asistentes y ayudantes; Vicente Gállego, el periodista preferido de Franco en asuntos extranjeros, y algunos colegas más de la prensa. A las 15 horas, suena el silbato del jefe de la estación y responde la locomotora; el convoy arranca con fuerte sucesión de sacudidas, zarandeando a los pasajeros, y comienza a arrastrarse por el sinuoso y verde paisaje guipuzcoano.

Apenas a 20 kilómetros, en Hendaya, les espera un encuentro trascendental: Hitler. Serrano Súñer recordaría años después: “en el viaje no sucedió nada de particular salvo el normal repaso de datos y argumentos en el saloncito del break...”. Franco y Serrano tuvieron tiempo en aquel breve trayecto de repasar las relaciones del Régimen con Alemania, desde la ayuda que les había prestado durante la Guerra Civil, a las relaciones diplomáticas mantenidas durante la formidable actuación militar nazi a comienzos de la II Guerra Mundial.

Franco había quedado impresionado por el cerco de Dunkerque y de que Hitler hubiera neutralizado allí veinte divisiones anglo-francesas, causándoles 40.000 bajas, capturando otros tantos soldados y apoderándose del equipo militar de medio millón de hombres, que sólo por lo que a los ingleses afectaba ascendía a 2.500 cañones, 11.000 ametralladoras y 75.000 vehículos blindados o de transporte...

Convencido de la victoria del Eje, Franco escribió el 3 de junio a Hitler una carta aduladora en la que mostraba su admiración por la capacidad militar del III Reich que, “en la mayor batalla de la Historia”, había vencido a “los enemigos seculares de nuestra patria”. Explicaba que su neutralidad obedecía a las muchas carencias españolas ocasionadas por la Guerra Civil, por lo que, en parte, dependía de suministros aliados, pero, concluía: “No necesito decirle cuán grande es mi deseo de no permanecer lejano a sus preocupaciones y cuánta sería mi satisfacción por rendirle en cualquier ocasión los servicios que le parezcan más valiosos”. David Solar, director de La Aventura de la Historia y autor de La caída de los dioses. Los errores estratégicos de Hitler, reconstruye en este número el juego franquista durante el encuentro, en el que Franco hubo de firmar un protocolo que le implicaba en el Eje. La historia de que su habilidad nos libró de la guerra es simplemente hagiográfica. La inmensa suerte de Franco y la de España fue que Hitler, agobiado por asuntos más perentorios, cambió de planes.

Tras derrotar a Francia, Hitler se planteó la toma de Gibraltar como un paso importante en su pugna por doblegar a Gran Bretaña. Franco y su ministro de asuntos exteriores, Serrano Súñer, consideraban en aquel momento que la caída de Inglaterra era inminente. Así, pese a las reticencias de Franco a enemistarse con Inglaterra y Estados Unidos, se entablaron negociaciones para una posible entrada de España en la guerra junto al Eje.

Ante la marcha favorable de la guerra para Hitler, Franco abandonó su "proverbial prudencia" y abandonó en junio de 1940 su posición de neutralidad en la guerra por una de "no beligerancia" con la que la España de Franco no ocultaba sus simpatías por el Eje.

En ese marco se iniciaron negociaciones en los que España pidió a Alemania ayuda material y militar y el reconocimiento de diversas demandas territoriales en el Marruecos francés. Hitler, poco interesado en las cuestiones mediterráneos, no estaba dispuesto a pagar un precio tan alto por la entrada de España en el conflicto.

La entrevista de Hendaya supuso el momento clave de este complejo proceso de negociaciones. La falta de entendimiento y el progresivo cambio del signo de la guerra en beneficio de los Aliados alejaron definitivamente la perspectiva de la entrada de España en el conflicto. Franco multiplicó los gestos de concordia hacia los aliados y en octubre de 1943 abandonó la "no beligerancia" volviendo a una estricta neutralidad.

La entrevista de Hendaya
Hendaya, una patraña del franquismo

Franco i Hitler jugant a la oca






Para ver el video en tamaño mayor pincha aquí

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Lo que no llegaré a entender nunca es el porqué, una vez terminada la II
    Guerra Mundial, los aliados no continuaron y limpiaron a Europa de fascistas. !Una vez puestos!

    Si, ya sé, la historia de que los ingleses y americanos preferían tener un gobierno fascistilla a un gobierno comunista respaldado por Rusia; pero los brigadistas internacionales, la eliminación radical de fascismo europeo se quedó a medias y para los republicanos españoles hubiera sido la liberación, evitándose muchas miles de muertes pro represalias que ocurrieron después. Por lo menos, haberles enseñado los dientes y asustarle de cara a sus actuaciones represivas con los demócratas.

    Con respecto a ese tipejo ridículo y asesino llamado Franco, no tengo nada mas que agregar, pienso que Hitler se dio cuenta de su capacidad y pasó tres kilos de él. Si hubiéramos entrado en guerra con el III Reich, todo hubiera acabado ahí y hubiera habido un montón de fascistas menos, pero eso no pasó y la historia no hay quien la cambie.

    Comentario de Juan hace 3 años y 38 meses


  2. No sé de lo que pretendía que escribiésemos el Administrador de esta
    página, al hacer esta anotación, si de la cuestión político-militar del encuentro ó de lo que se ha dado como noticia, la manipulación de las fotos de aquel encuentro.

    A mí me ha llamado la atención esto ultimo, y lo primero que he pensado ha sido, ¡¡mira igual que ahora!!.

    ¿ Que ha cambiado la cosa en sesenta y seis años? pues nada, solo tenéis que mirar la televisión y veréis a nuestros políticos como cuidan cada detalle de su imagen y las grandes empresas que se dedican a este negocio.

    Si os ofrece alguna duda al respecto, solo tenéis que esperar unos meses y veréis como rejuvenecen nuestros candidatos y candidatas a las distintas Alcaldías.

    Es decir lamentable. ¿Cuanto tiempo hemos perdido desde que murió el dictador?. ¿Para cuando la revolución educativa puesta en marcha por la Republica y olvidada por la social-democracia?.

    Olvidaros de los franquistas, olvidaros de la derecha, olvidaros de los falangistas, olvidaros de los guerrilleros de Dios y del Opus-Deis; recordar siempre que la indiferencia es el peor de los castigos.

    Pero no olvidaros nunca de los Social-Demócratas, ellos nos han robado nuestra ideología y ellos son los que nos la tienen que devolver.

    Comentario de Pepe Ripoll hace 3 años y 38 meses


  3. Vaya Pepe, que lo has bordado con lo de nuestros políticos y las
    elecciones.

    Yo tengo uno a mi lado, con el que curiosamente me llevo bien y que se va a presentar a las próximas elecciones y que se ha echado mas de 200 fotos, después de pasar por el peluquero y maquillador, para elegir la del cartel oficial.

    Luego no me extraña que las mujeres les vayan pidiendo un hijo, como le pasaba a Felipe, con lo feo que es, pero en los carteles estaba de cine.

    O vete al Museo del Prado y veras en los cuadros que representan retratos de la época hechos por pintores famosos, donde no esta tu paisano Picasso por supuesto, y veras las caras de angeles y de buena persona que tienen todos los aristócratas y eclesiásticos que hay allí presentes.

    El que paga manda o el que manda paga, pero como podemos ver siempre es igual.

    Comentario de Juan hace 3 años y 38 meses


Los comentarios son propiedad de quien los envió.
No somos responsables por su contenido.

PARTICIPA CON TU COMENTARIO


Recordar datos


También puedes comprobar el texto de Tu Comentario, antes de enviarlo, con este CORRECTOR ORTOGRÁFICO en línea





Todo el contenido de éste Cuaderno de Bitácora puede ser copiado y distribuido libremente citando su procedencia.




Los Administradores de "Los Nadies" no asumen ninguna responsabilidad
por el material publicado en este sitio, exceptuando los de elaboración propia.

Toda la responsabilidad para verificar la veracidad y los derechos de reproducción de un envío corresponden a el autor que lo publica.




Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009