Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Los Nadies








¡¡Viva La República!!


El día 14 de abril de 1931 fue proclamada en España la II República como consecuencia de unas elecciones municipales tras las que el rey Alfonso XIII se vio obligado a exiliarse. En la convulsa historia de España, la II República significó una transformación total de las relaciones políticas, sociales y económicas que, hasta ese momento, habían sido monopolizadas y aprovechadas por las clases acomodadas.

A partir del 14 de abril del 1931 el pueblo español adquirió la mayoría de edad y, en el marco de un sistema democrático, adopto decisiones – como la soberanía popular, el sufragio universal masculino y femenino, la aconfesionalidad del Estado, la reforma militar, la reforma agraria, la reestructuración territorial del Estado, etc.- que situaban a España en el marco europeo en cuanto a derechos políticos y sociales.

El 18 de julio de 1939 el general Francisco Franco Bahamonde y los sectores más reaccionarios del Ejercito suspendieron la constitucionalidad republicana mediante el ejercicio ilegítimo de la fuerza. Automáticamente quedó instaurada la dictadura franquista que se mantuvo durante 40 años hasta la muerte del dictador.


En recuerdo y homenaje a los que lucharon...
y luchan por la Republica


El crimen fue en Granada
A Federico García Lorca

I

EL CRIMEN

Se le vio, caminando entre fusiles
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle a la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—.
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, ¡en su Granada!...

II

EL POETA Y LA MUERTE

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque, yunque y yunque de las fraguas—.
Hablaba Federico,
requebrando a la Muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el eco de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

III

Se les vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!


Antonio Machado







... pienso en los libros que he leído sobre España (...). Hablando en general, todos esos libros dicen lo mismo. España, dicen esos libros, es una cosa inmóvil. La Monarquía es una situación eterna. La duración de esa Monarquía está asegurada, en primer lugar, por el ejército y la marina, que es una clase intocable. Después, por el latifundismo del Sur, de Extremadura y Andalucía. Después, por la Iglesia católica, apostólica y romana, por la que los españoles sienten una adoración viva, activa, pintoresca e indispensable. Después, porque el dinero es monárquico. Después, además, porque la industrialización es incipiente, porque el orden público es fácil y porque la clase media es rabiosamente monárquica... Y la mayoría del pueblo también... Ahora bien, hoy, día 14 de Abril (de 1931), todas las impresionantes columnas del templo inmóvil se han derrumbado. Me vienen tales ganas de reir...
Josep Pla

El 14 de Abril de 1931 fue un día memorable, con manifestaciones de gran alegría colectiva en muchas partes del país, y gigantescas concentraciones humanas, como la de la Puerta del Sol de Madrid.


La actitud conciliadora de Alfonso XIII facilitó que, en los primeros momentos, la transición entre dos regímenes se realizara de manera pacífica. A pesar de que ha transcurrido casi tres cuartos de siglo, es evidente para cualquier observador de nuestra historia que nuestra realidad presente entronca de una manera muy directa con aquella fecha. Hay razones para hacer esta afirmación.

La más importante es que muchos de los problemas políticos con los que el nuevo régimen tuvo que enfrentarse siguen todavía vigentes, para nuestra desgracia. Por ejemplo, el asunto no resuelto de la configuración del Estado. Quienes lean con atención las memorias y los diarios de Manuel Azaña, tal vez el político intelectualmente mejor preparado de todos los que tenemos noticia directa, veremos que sus reflexiones más atormentadas van en la dirección de buscar “soluciones definitivas” a este asunto, que lógicamente pasaran por la negociación y el acuerdo razonable, y que ya entonces se presentaban extremadamente complejas.

La curiosa paradoja es pensar que el propio Azaña y los sucesivos gobiernos republicanos nada pudieron hacer para solucionar este y otros problemas, sino tan sólo para poner las bases en esa dirección, porque cinco años después la derecha más reaccionaria, aliada con la Iglesia y la mayoría del Ejército, que habían permanecido en una actitud de continua conspiración y deslealtad hacia la República, iban a desencadenar un golpe de estado que triunfaría tras tres terribles años de cruenta guerra civil.

La retirada reciente de la estatua de Franco en Madrid se convierte en involuntario símbolo que acrecienta esa desgraciada cercanía. Hasta hace unos meses había en un lugar de la capital de España una provocadora efigie de quien se presentó primero como obediente defensor de la República y posteriormente como visible cabeza golpista contra ella. Símbolo iconográfico de quien desencadenó materialmente la tragedia, y de quien torturó, fusiló y encarceló sin piedad prácticamente hasta el último hálito de su vida.

Sabido es que durante ese periodo republicano se intentaron poner en marcha planes de educación, de erradicación del analfabetismo, de participación cívica y de desarrollo social, que, de haber culminado felizmente, probablemente nos hubieran colocado en el lugar de Europa que sin duda nos hubiese correspondido, alejándonos de ese “furgón de cola” al que se refería Juan Goytisolo. El alzamiento militar, además de interrumpir esos planes de manera traumática y criminal, tuvo el efecto de provocar una diáspora de españoles, de esparcir por el mundo a nuestros principales y más independientes cerebros, tanto en el terreno de la ciencia como en el de las humanidades, apartándonos de una línea de progreso cultural e intelectual, y despojándonos de un tesoro de conocimiento y sabiduría del que tal vez ahora empezamos a reponernos.

Con la ruptura traumática de la República, España perdió, entre otros, a escritores, dramaturgos, poetas, novelistas, filósofos e intelectuales como Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Alvaro Albornoz, Manuel Altolaguirre, Manuel Andujar, Francisco Ayala, José Ferrater Mora, Juan José Domenchina, Alejandro Casona, Rosa Chacel, Ernestina de Champourcin, Américo Castro, Pedro Salinas, Claudio Sánchez Albornoz, Ramón J. Sender, Ricardo Gullón, Luis Cernuda, Arturo Barea, León Felipe, Corpus Barga, José María Valverde, Eduardo Zamacois, María Zambrano, Ramón Pérez de Ayala, José Bergamin, Salvador de Madariaga, Eduardo Blanco Amor, Max Aub, Josep Carner; a músicos como Ernesto Halfter, Miguel Alonso, Enrique Casal y Chapí, Pablo Casals, Manuel de Falla, Gonzalo de Olavide, Joaquín Nin, Higinio Anglés, Salvador Bacarisse, Jesús Bal y Gay Leonardo Balada; a científicos como Luis Recasens, Fernando de los Ríos, Wenceslao Roces, Severo Ochoa, Rafael Méndez, Lorenzo Luzuriaga, Eugenio Imaz, Pablo Azcárate, José Gaos, David García Baca; a arquitectos como José Luis Sert, Antonio Bonet, Luis Lacasa, Martín Domínguez; a pintores y escultores como Pablo Gargallo, Julio González, Juan Gris, Francisco Bores, Antonio Clavé.

Son, repito, sólo algunos nombres, a los que habría que añadir a los directamente asesinados, como Federico García Lorca, o a los posteriormente encarcelados, como Cipriano Rivas Cherif, el mejor director teatral del momento, o al propio poeta Miguel Hernández.



La Segunda Republica Española (1931-1939)
Antecedentes y proclamación.


En los más de cincuenta años de monarquía que siguen a la I Republica (1873-74), se suceden dos borbones Alfonso XII y Alfonso XIII. Este régimen se caracteriza por representar un freno al progreso y por su alto grado de corrupción, explotación y represión.

En esta situación la oposición republicana constituida por fuerzas políticas, sindicales y sociales de talante progresista, va poco a poco organizándose a lo largo de los años, mientras el régimen monárquico entra progresivamente en una fase de decadencia fruto de las razones antes citadas.

Así llegamos al año 1931, en que el régimen monárquico se encuentra inmerso en una profunda crisis. El rey nombra un nuevo gobierno e intentando demostrar buena voluntad al pueblo, convoca elecciones municipales. Desde su alejamiento de la realidad del pueblo español, el monarca y su gobierno ignoran la antipatía que este pueblo les profesa y creen que las elecciones se saldarán con un respaldo mayoritario para la monarquía.

Nada más lejos de la realidad. Los Socialistas, republicanos y demás fuerzas anti-monárquicas se lanzan a una intensa campaña electoral a favor de un estado republicano.

El resultado de las elecciones es una ínfima mayoría para los monárquicos, pero en si supone una derrota para estos, puesto que pierden en 41 de las 50 capitales de provincia y eso aun a pesar de la corrupción reinante.

El pueblo masivamente se echa a la calle para vitorear la II Republica y pedir el fin de la monarquía.

Alfonso XIII por fin entiende la situación y abandona el país, forzado por el rechazo popular para no regresar más.

Es el 14 de abril de 1931. Alcalá Zamora, Azaña y Largo Caballero entre otros, proclaman desde el Ministerio de Gobernación la II Republica.

Inmediatamente se desata el delirio entre los ciudadanos. La meta tan largamente esperada se ha conseguido por fin. Un periodo de esperanza en la historia de España se abre tras años de oscuridad y los ciudadanos son conscientes del momento histórico que están viviendo y lo encaran con renovado optimismo.

La segunda Republica española pasó por tres fases claramente diferenciadas:
  • El bienio progresista (1931-1933)
  • El bienio derechista (1933-1935)
  • El frente popular (1936-)


  • Proclamación de la II Republica en Madrid
    14 de Abril de 1931




  • Cronología de la II República y la Guerra Civil

  • Documentos de y sobre La II República Española y la Guerra Civil

  • Descargar Himno de la Republica Española en MP3

  • Enlaces de Interés: 1 - 2 - 3


  • APOYOS

  • Memoria del Futuro: Recogida de firmas del manifiesto en homenaje a los hombres y mujeres que protagonizaron la II República.

  • Poner fin al Silencio y a la Injusticia: Campaña de Amnistía Internacional por la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas de la guerra civil y del franquismo








  • La Segunda República en Málaga




    En las elecciones malagueñas del domingo 12 de abril de 1931 se enfrentaron fundamentalmente monárquicos y republicanos. Los monárquicos se presentaron como la alternativa de “normalidad”, orden y paz, frente al “peligro revolucionario” de los republicanos y socialistas, pero perdieron las elecciones.

    La izquierda -en todos sus grados, desde moderados a extremos, y a su forma- insistió en la necesidad de acabar con la política del caciquismo, dando paso a la república. Se estaba disolviendo la figura del monarca de forma paulatina, puesto que se creía que la república era el único sistema de gobierno capaz de acabar con el cacique, pero en el fondo guardaba la llave del exilio del Rey.

    De las urnas salió el triunfo de la coalición republicano-socialista, que batió a los monárquicos en todos los sectores de la capital. La composición final del Ayuntamiendo de Málaga quedó de la siguiente forma: Alianza Republicana, 15 concejales; Partido Radical-Socialista, 10; PSOE, 4; Partido Federal, 2; Derecha Republicana, 1; Independientes, 1; PCE, 1; Monárquicos, 16. Vuelco político, pues, de la monarquía y la derecha, que junto con Málaga fueron derrotados en las grandes capitales del país. Eso sí, en las zonas rurales de la provincia de Málaga, los Monárquicos continuaron obteniendo la gran mayoría de los votos, puesto que los pueblos permanecían aún bajo el dominio de los caciques.

    Estas elecciones propiciaron que Emilio Baeza se convirtiese en el primer alcalde republicano de Málaga.


    A las pocas horas de proclamarse en Madrid la República, concretamente sobre las 7 de la tarde, lo hacía en Málaga el que sería su primer alcalde republicano, el radical socialista Emilio Baeza Medina.

    Tras acceder al balcón de la Casa Consistorial, el nuevo alcalde asistió a la izada de la bandera tricolor como símbolo de que la república había llegado a la ciudad de Málaga. Por la mayoría bien recibida, sin embargo se produjeron en la ciudad numerosas manifestaciones y concentraciones en favor y en contra del nuevo sistema político. No faltaron los desperfectos en el mobiliario urbano y en edificios. Por poner un ejemplo, las placas que dan nombre a la Calle del Marqués de Larios fueron sustituidas por las inscripciones alusivas a la fecha del inicio de la Segunda República. Pasó Calle Larios, pues, a llamarse Calle del 14 de abril. Por otra parte, el Diario El Cronista, así como el Diario de Málaga reservaron íntegramente sus portadas para dar noticia de lo que provenía de Madrid, la proclamación de la Segunda República Española.



    Vista de la fachada del Ayuntamiento de Málaga
    en el mismo momento en que se iza la bandera republicana



    Celebración del 1º de Mayo de 1931



    Manifestación del 1º de Mayo de 1931.
    En el edificio del actual Archivo Municipal, en la Alameda
    el alcalde, Emilio Baeza descubrió una placa conmemorativa de Pablo Iglesias



    La estatua del marqués de Larios fue sustituida
    por ésta otra al proclamarse la República





    HIMNO DE RIEGO

    Serenos y alegres
    valientes y osados
    cantemos soldados
    el himno a la lid.
    De nuestros acentos
    el orbe se admire
    y en nosotros mire
    los hijos del Cid.

    Soldados la patria
    nos llama a la lid,
    juremos por ella
    vencer o morir.

    El mundo vio nunca
    más noble osadía,
    ni vió nunca un día
    más grande el valor,
    que aquel que, inflamados,
    nos vimos del fuego
    excitar a Riego
    de Patria el amor.

    Soldados la patria
    nos llama a la lid,
    juremos por ella
    vencer o morir.

    La trompa guerrera
    sus ecos da al viento,
    horror al sediento,
    ya ruge el cañón
    a Marte, sañudo,
    la audacia provoca
    y el ingenio invoca
    de nuestra nación.

    Soldados la patria
    nos llama a la lid,
    juremos por ella
    vencer o morir.


    HIMNO DE RIEGO
    (Letras populares)

    Si los curas y frailes supieran
    la paliza que les van a dar,
    subirían al coro cantando:
    "Libertad, libertad, libertad!"

    Si los Reyes de España supieran
    lo poco que van a durar,
    a la calle saldrían gritando:
    "¡Libertad, libertad, libertad!"

    La Reina vol corona
    que vingui a Barcelona
    Corona li darem
    i el coll li tallarem

    Un hombre estaba cagando
    y no tenía papel
    pasó el Rey Alfonso XIII
    y se limpio el culo con él.




    REPUBLICA ¿QUE ES?

    La palabra republica, deriva del latín res publica es decir la cosa pública.

    Básicamente es la forma de estado en que el pueblo ostenta la soberanía y este delega el poder de gobierno en sus representantes electos. En dicho estado la jefatura del mismo es ejercida por un presidente o similar y no por un monarca (rey o similar).

    No obstante esta definición es harto teórica puesto que a lo largo de la historia y en nuestros días, este concepto se ha distorsionado, corrompido, desviado y desvirtuado en diversas ocasiones.

    Por tanto es importante señalar que en el estado republicano puro, el gobierno se convierte en instrumento de ejecución de los deseos del pueblo que lo ha elegido, siendo por tanto democracia y republica una misma cosa.

    Si bien hay estados monárquicos que han asimilado las ideas democráticas a lo largo de la historia hasta nuestros días, estos adolecen, como mínimo, de una falta de verdadera democracia debido a que el puesto de jefe de Estado no puede ser ejercido por cualquier ciudadano, puesto que este se reserva a los miembros de una determinada estirpe.

    Indagando en las definiciones de Republica quizá la más curiosa por increíble que parezca es la que encontramos en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:

    República. (Del Lat. respublica).

    1. f. Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado.

    2. f. En algunos países, régimen no monárquico.

    3. f. Estado que posee este tipo de organización o de denominación.

    4. f. Cuerpo político de una sociedad.

    5. f. Causa pública, el común o su utilidad.

    6. f. irón. Lugar donde reina el desorden.

    La última definición resulta del todo sorprendente sobre todo si tenemos en cuenta que países como Alemania, Francia, Estados Unidos o Italia son republicas.

    LA HISTORIA Y LAS REPUBLICAS

    La primera Republica de la que se tiene conocimiento es la antigua confederación de tribus hebreas de Palestina en el siglo XV a.C. Esta duró hasta el establecimiento de la monarquía el año 1020 a.C.

    A partir del siglo VIII a.C. y durante cientos de años, la mayoría de las ciudades-Estado de la Grecia clásica fueron republicas.

    Durante más de 300 años la republica también fue la forma de estado en Cartago, hasta su derrota a manos del imperio romano el 146 a.C. Asimismo la propia Roma también fue una Republica durante 5 siglos.

    En el siglo IV d.C. se establece la republica de San Marino, siendo por tanto la más antigua de las que existen en la actualidad.

    Entrados ya en la edad media, en Islandia se creó una Republica en el año 930, con un gobierno mas o menos democrático. Duró más de 300 años. Las ciudades-Estado del norte de Italia, gobernadas ya por la burguesía, instauraron el modelo republicano, como instrumento político.

    La Liga Hanseática (en la actual Alemania) fue en sus comienzos una republica internacional, con una democracia limitada.

    Poco después, la fundación de la Liga Perpetua en Suiza en el 1291 dio pie a la creación de la Republica Helvética. En tiempos de la Reforma, Ginebra, bajo el gobierno de Calvino, era republicana en su forma, aunque en la práctica era un Estado teocrático.

    La guerra de la Independencia estadounidense (1775-1783) y la Revolución francesa (1789-1799) suponen el punto de partida del republicanismo moderno. La organización de Estados Unidos como Republica federal, con sus tres poderes independientes, fue un precedente posteriormente muy imitado en Europa y en el resto del mundo. La Revolución francesa por su parte creó el primer Estado nacional republicano europeo. Con el sufragio como bandera, puso las bases de los principios fundamentales de la libertad.

    A partir de entonces, durante el siglo XIX, cualquier lucha revolucionaria, tenía como consecuencia la instauración inmediata de una republica. Esto es especialmente así en el proceso de independencia de la América Latina, que supone la creación de numerosas republicas.

    Ya en el siglo XX, sucede un hecho que abre un nuevo capitulo en la historia del republicanismo. Se trata de la Revolución Rusa de 1917 y la transformación del Imperio Zarista en la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas. Su influencia posterior en el pensamiento republicanista del siglo XX es enorme y supone una nueva forma de republica, alejada del modelo republicano burgués.

    España solo ha tenido a lo largo de su historia dos experiencias republicanas. La I Republica (1873-1874) intentó llevar la democracia y la modernidad al país pero sucumbió ante la inestabilidad provocada por la precaria situación de la nación. La II Republica (1931-1939) perseveró por sacar a España de su atraso y acabar con los privilegios de los poderes oligárquicos que eran los causantes de este atraso (sobre todo en los periodos del Bienio Reformador y del Frente Popular), lo que le supuso la enemistad de estos últimos. Finalmente estos poderes se rebelaron contra la Republica con el resultado de una guerra civil que duró tres años y que supuso el fin de la democracia republicana y la instauración de un régimen dictatorial y represivo durante cuarenta años.



    LA BANDERA REPÚBLICANA ES LEGAL

    Referencias

    Dirección para referencias

    Comentarios

    1. En primer lugar, felicitar a todos los republicanos de corazón por este
      75 Aniversario, y un recuerdo con el puño cerrado y los dientes apretados a todos aquellos que dieron la vida por la defensa de la República frente a las hordas golpistas que la asesinaron.

      En segundo lugar agradecer al incombustible Trivi el magnífico artículo-reportaje que nos ha preparado para conmemorar este imborrable aniversario. Pese a lo ocupado que está estos días, a lo solo que se encuentra a veces y a lo duro que lo hemos tratado algunos, al final ha hecho hueco y ha abierto la boca, aun con el riesgo de que le entren moscas; pero un día como hoy se lo merece todo. Gracias compañero por no faltar a esta cita.

      Solo me queda añadir que me gustaría que cada uno de los que amamos el sistema republicano, sigamos poniendo nuestro granito de arena, para que algún día, quizás mañana, España vuelva a ser republicana. Para que los partidos de izquierdas vuelvan a abrazar como meta el tener un España Republicana, una España federal, que no solo oigamos hablar de república cuando en la tele sale el Carod Rovira con su Ezquerra Republicana, porque esa no es la república que yo quiero, sino una republica popular, al servicio del pueblo y para el pueblo.

      Los Reyes de España ya cumplieron su papel de transición, ahora sobran, SOBRAN, ESTORBAN para que continúe el desarrollo del proceso democrático español, y se les debe invitar a que busquen una ocupación y se ganen la vida como tantos extranjeros que hay en España o se vayan de aquí si quieren seguir viviendo del cuento.

      Y a esa Iglesia católica apostólica, no quemarles las iglesias, pero si pararles los pies y que vuelvan a sus templos, y que el que quiera religión que se la pague y no mezclar unas cosas con otras. Y a los militares ..., pasar a unos cuantos más a la reserva y modificar ese espíritu castrense que les caracteriza.

      Y al pueblo..., que pierda el miedo, ya que sus cicatrices se han cerrado y vuelva a luchar por todo esto, porque dentro de la III Republica, si lo hacemos bien, se esconde el verdadero estado de bienestar.


      ¡¡VIVA LA REPUBLICA!!
      ¡¡A POR LA TERCERA!!

      Comentario de Juan hace 3 años y 44 meses


    Los comentarios son propiedad de quien los envió.
    No somos responsables por su contenido.

    PARTICIPA CON TU COMENTARIO


    Recordar datos


    También puedes comprobar el texto de Tu Comentario, antes de enviarlo, con este CORRECTOR ORTOGRÁFICO en línea





    Todo el contenido de éste Cuaderno de Bitácora puede ser copiado y distribuido libremente citando su procedencia.




    Los Administradores de "Los Nadies" no asumen ninguna responsabilidad
    por el material publicado en este sitio, exceptuando los de elaboración propia.

    Toda la responsabilidad para verificar la veracidad y los derechos de reproducción de un envío corresponden a el autor que lo publica.




    Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
    Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
    LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009