La Otra Mirada
Juan Antonio - 13-03-2006 14:30:00 | Categoria: Reflexiones

Otro Día internacional
de la mujer trabajadora
Como cada año, el pasado 8 de marzo, se ha celebrado el Día internacional de la mujer trabajadora. Casi los mismos fastos y los mismos discursos repetitivos se han vuelto a escuchar aquí y allá.
Esto de celebrar los días de tal o cual cosa se está convirtiendo en una parafernalia cansina. Hasta los del fútbol han sacado el Día del árbitro, a fin de que la masa encolerizada pueda ver en esa cosa negra que se pasea por el césped a una especie de zorro justiciero, en vez de a un pájaro de mal agüero.
Una vez más he vuelto a echar en falta en las diferentes celebraciones sindicales o feministas, en sus manifiestos, en sus discursos, la reivindicación a favor de las féminas que desarrollan su labor social en casa; porque pareciera que por mujer trabajadora sólo se entiende a aquella que emplea sus esfuerzos físicos y mentales una vez traspasado el umbral del hogar y que la que queda en sus adentros es una especie de chacha resignada a limpiarle los mocos a los niños.
Esto de celebrar los días de tal o cual cosa se está convirtiendo en una parafernalia cansina. Hasta los del fútbol han sacado el Día del árbitro, a fin de que la masa encolerizada pueda ver en esa cosa negra que se pasea por el césped a una especie de zorro justiciero, en vez de a un pájaro de mal agüero.
Una vez más he vuelto a echar en falta en las diferentes celebraciones sindicales o feministas, en sus manifiestos, en sus discursos, la reivindicación a favor de las féminas que desarrollan su labor social en casa; porque pareciera que por mujer trabajadora sólo se entiende a aquella que emplea sus esfuerzos físicos y mentales una vez traspasado el umbral del hogar y que la que queda en sus adentros es una especie de chacha resignada a limpiarle los mocos a los niños.
Esta trabajadora que, como mi madre y cientos de miles de madres, han dedicado su vida entera a cuidar del hogar, a la educación de los hijos o a la protección familiar, infatigable e impasible al desaliento, con jornales de doce o catorce horas diarias, sin unas mínimas vacaciones remuneradas, sin días de fiesta, sábados o domingos para descansar y, lo que es peor, sin ningún tipo de protección social o pensión por jubilación, no son consideradas, actualmente, por ningún colectivo social o sindical tan trabajadoras como aquellas otras que se enrolan en una fábrica o en una oficina.
Éstas trabajadoras se encuentran en el más allá de las reivindicaciones. Para ellas no existen días, celebraciones o derechos. Por ello, ésta columna es un reconocimiento u homenaje a favor de esos cientos de miles de trabajadoras domésticas (el último eslabón esclavista de una sociedad democrática) que día a día han hecho posible el milagro de que los demás recibamos un tazón de café caliente, una camisa planchada o un pucherito de los que quitan "er sentio".
A todas ellas mi admiración y mis más considerado respeto.
Éstas trabajadoras se encuentran en el más allá de las reivindicaciones. Para ellas no existen días, celebraciones o derechos. Por ello, ésta columna es un reconocimiento u homenaje a favor de esos cientos de miles de trabajadoras domésticas (el último eslabón esclavista de una sociedad democrática) que día a día han hecho posible el milagro de que los demás recibamos un tazón de café caliente, una camisa planchada o un pucherito de los que quitan "er sentio".
A todas ellas mi admiración y mis más considerado respeto.

Lecturas (288) - Comentarios (2) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
Estoy totalmente de acuerdo con la anotación del amigo Sarria, ningún colectivo parece reconocer éste trabajo de las amas de casa que nunca ha sido remunerado.
Pero pienso que éste no es el problema, el problema es que las amas de casa no deben existir a menos que ellas elijan ésta opción, y no porque sea la única que tienen.
Muchas mujeres optan por ser amas de casa porque se les viene encima el tener un trabajo mal pagado precisamente por ser mujeres, el cuidado de los hijos, y las tareas del hogar. Todo esto sumado a la falta de colaboración por parte de la pareja en estas dos últimas cuestiones.
Este drama femenino, lo he visto de cerca en mujeres de mi generación que pasaron tantos años y esfuerzo como un hombre estudiando para no ser amas de casa, y que se han rendido en la lucha dejando de trabajar, para ponerle la lavadora a su egoísta pareja.
Las tareas del hogar son cosa de 2 o de cuántos vivan en la casa y no se trata de dar un homenaje y gracias a quien nos prepara el café y nos plancha la camisa todos los días, se trata de que esa persona tenga un trabajo si quiere y que la camisa te la planches tú que es tuya o contrates a alguien si no quieres hacerlo.
LAS TAREAS DEL HOGAR NO SON COSAS DE MUJERES.
Hay que empezar primero de todo, por destruir por completo el machismo remanente de nuestros abuelos compartiendo las tareas y responsabilizándose de ellas, y en segundo lugar, por ayudar a la mujer a compatibilizar la vida familiar y laboral.
Porque darle el pecho a un bebé es incompatible con trabajar 8 horas diarias.Comentario de Ruth hace 3 años y 45 meses
-
Sí existe día: el día de la madre, está patrocinado por El Corte Inglés pero está.
¿Por qué a los hombres os molesta tantísimo el día de la mujer trabajadora (asalariada por cuenta ajena)?
¿Acaso no es cierto que a tu madre (y a la mía) se le obligó a asumir ese papel que tanto valoras, desde unos mecanismos de poder machistas y fascistas?
¿Acaso no es cierto que hubieran preferido, incluso las que dicen "lo hice encantada por mis hijos", tener una formación, una carrera profesional y una relativa independencia económica y social?
¿Acaso no es cierto que incluso las que lo hicieron por sus hijos no tuvieron siquiera la oportunidad de decidir si querían o no tener hijos?
Y por fin, por necesidad del varón, pero por fin, las mujeres empezaron a tener derechos, entre ellos el de no casarse, no tener hijos, no limpiarles los mocos y no tener la obligación de darle sopa a nadie, el derecho a acceder a una formación y tener una carrera profesional, o simplemente, la necesidad de trabajar fuera de casa y, entonces
- ganan menos que los hombres
- no tienen posibilidades de promoción
- se les niega el derecho a tener familia
y, los denominados progres, se enfandan porque hay un día internacional de la mujer trabajadora, es decir, porque un día al año se les recuerda que por fin las mujeres han salido de casa (aunque sigan haciendo sopa), y que una vez que lo han conseguido, se les discrimina fuera.
Agradece a tu madre la dedicación que ha tenido (y que recuerdes que, aunque ella no lo reconozca, ha sido a costa de una parte importante de su vida, en la que se incluye el desarrollo personal), sin echárnoslo en cara a quienes no lo hacemos, reconoce que la sopa también te la podías haber preparado tú, prepárasela a ella, respeta a las mujeres que te rodean (aunque no tengan hijos) y lee el artículo de Ayaan Hirsi Alí que publica hoy El País, titulado "Un genocidio contra las mujeres", para que puedas comprender un poco más y mejor la realidad en la que vive la mitad de la población.
Y sigue siendo como eres, aunque sólo te conozco de esta página, y aunque este comentario pueda ser considerado como un rapapolvo. Es sólo que no siempre voy a pensar que tienes razón. Y viceversa.Comentario de Teresa hace 3 años y 45 meses
Los comentarios son propiedad de quien los envió.
No somos responsables por su contenido.
PARTICIPA CON TU COMENTARIO

También puedes comprobar el texto de Tu Comentario, antes de enviarlo, con este CORRECTOR ORTOGRÁFICO en línea












































































