La Otra Mirada
Juan Antonio - 06-09-2005 00:07:04 | Categoria: Reflexiones

El alcalde magiar
No hay forma. Reconozco, y confieso, públicamente que a pesar de las muchas terapias a las que me he sometido, de los tratamientos de choque sufridos y de las largas conversaciones acerca del feminismo y de la liberación de la mujer, aún queda en mí un fondo irreductible de aquel machismo recalcitrante que inundó los años de mi lejana infancia.
Confieso que siempre me ha atraído, de forma superlativa, la fusión anatómica de nalgas, glúteos, cuadriceps y gemelos que finalmente deviene en el milagro de unas agraciadas piernas de mujer parapetadas tras el balanceo de una minifalda.
Reconozco que no existe para mí mayor milagro que un muslamen portentosamente contorneado por la mano generosa de los dioses, paseando desafiante ante la mirada atónita de los espectadores, entre los cuales me incluyo.
Confieso que siempre me ha atraído, de forma superlativa, la fusión anatómica de nalgas, glúteos, cuadriceps y gemelos que finalmente deviene en el milagro de unas agraciadas piernas de mujer parapetadas tras el balanceo de una minifalda.
Reconozco que no existe para mí mayor milagro que un muslamen portentosamente contorneado por la mano generosa de los dioses, paseando desafiante ante la mirada atónita de los espectadores, entre los cuales me incluyo.
Por su parte Gabor Mitynan, alcalde de uno de los distritos de Budapest, pretende limitar a sus paisanos la posibilidad de admirar la hermosura de unas buenas cachas o un buen abdominal femenino mediante la prohibición del uso de minifaldas y tops de las funcionarias municipales.
El código de vestimenta propuesto por Gabor va a ser sometido a votación en la próxima semana y aunque cuenta con pocas posibilidades de éxito puede dar alas a otros muchos alcaldes europeos en sus pretensiones moralistas de gobierno local.
Aquí, en España, que a moralistas no nos gana ni Su Santidad, ya tuvimos ejemplos similares en los institutos Fernando Herrera de Sevilla y La Bahía de San Fernando, donde sus Consejos Escolares hicieron uso de sus facultades para hacer entrar en cintura a las chicas díscolas mediante la prohibición del uso de prendas similares que ponían en peligro el celo de los machos de la manada.
Espero que nuestro alcalde no tome nota de la iniciativa de su colega magiar. Mientras tanto, y a modo de protesta contra ésta y otras propuestas recalcitrantes y ultraconservadoras, prometo seguir mirando, y admirando, a un buen muslamen cada vez que se pasee en libertad ante mis narices.
El código de vestimenta propuesto por Gabor va a ser sometido a votación en la próxima semana y aunque cuenta con pocas posibilidades de éxito puede dar alas a otros muchos alcaldes europeos en sus pretensiones moralistas de gobierno local.
Aquí, en España, que a moralistas no nos gana ni Su Santidad, ya tuvimos ejemplos similares en los institutos Fernando Herrera de Sevilla y La Bahía de San Fernando, donde sus Consejos Escolares hicieron uso de sus facultades para hacer entrar en cintura a las chicas díscolas mediante la prohibición del uso de prendas similares que ponían en peligro el celo de los machos de la manada.
Espero que nuestro alcalde no tome nota de la iniciativa de su colega magiar. Mientras tanto, y a modo de protesta contra ésta y otras propuestas recalcitrantes y ultraconservadoras, prometo seguir mirando, y admirando, a un buen muslamen cada vez que se pasee en libertad ante mis narices.

Lecturas (212) - Comentarios (2) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
En contra de lo que muchos puedan pensar, no todas las mujeres nos vestimos para que los hombres nos miren.
Para entender este difícil concepto vamos a hacer un ejercicio de abstracción y nos vamos a imaginar que somos una chica de 15 años:
Agosto 12 a.m, suena el teléfono y es Marga: “Hola Marga, si, me visto y voy pallá” cuelgas y vas para tu armario.
A ver, a ver, que me pongo hoy… ¿los vaqueros? Si, hombre con la que está cayendo…¿la falda larga? No, que no puedo ni andar, no digamos correr. Mejor cojo la minifalda y una camisetita de tirantes y salgo pitando.
Cuando sales ves a ese tío que casi podría ser tu abuelo y que siempre se mete con las chicas que pasan y decides dar un rodeo para evitarlo. ¡O no! ¡Me ha visto! Empiezas a correr y escuchas detrás tuya: “Morenaaaaa, te metía de tó menos miedo!”.
Tío cerdo…
Comentario de texto: Responda brevemente a las siguientes preguntas:
1.- ¿Quería nuestra protagonista que le miraran las piernas?
2.- ¿Qué prenda habrías elegido tú?
3.- Si fueras el padre de esta chica, ¿Cómo te sentaría que un hombre le dijera esas cosas?
4.- ¿Qué crees que hay que suprimir de esta historia; la minifalda o el tío salido?.
Para todo el que aún no haya conseguido ponerse en el lugar de la chica; que se imagine que Carmen de Mairena le espera todos los días a la salida de su casa para decirle lo que le gustaría meterle y donde, si usted se atreve a ponerse una camiseta y un pantalón corto para ir, por ejemplo, a la playa. Y que suponga que, no solo hay una Carmen de Mairena, sino miles.
Desde aquí mando una recomendación: Si no podeis evitar que se os vayan los ojos detrás de los atributos femeninos, al menos sed discretos y evitad los comentarios vulgares. Y si tenéis hijas y/o mujer no les hagáis a otras mujeres lo que no os gustaría que les hicieran a ellas.Comentario de NGV hace 4 años y 52 meses
-
Lamentablemente esta es una constante que se repite en nuestra sociedad, ...
... la obsesión por legislar sobre la moralidad de las personas, como si esto fuese posible y mucho menos ético.
Lo único que podemos hacer contra estos fascista empeñados en moldear la moral de la gente, y que además se pasan la vida atacando a la inteligencia de las mujeres, es ser intolerantes.
Contra el Machismo: Intolerancia
Os contare un hecho real. Por un determinado lugar, todos los días a una misma hora, una chica joven se dirigía a su trabajo y un individuo que a su vez se encontraba trabajando en ese punto, todos los días le sacaba la lengua de forma obscena.
Al tercer día, la chica con toda tranquilidad se le acerco, y le dijo acercándose a su oído y levantando la voz, “si mañana me sacas la lengua los huevos te los reviento” , os lo podéis imaginar, al otro día el “individuo de turno” no tuvo “huevos” de sacarle la lengua.
Según testigos presénciales, aquella mujer iba en serio,... y el individuo se dio cuenta.Comentario de Pepe Ripoll hace 4 años y 52 meses
Los comentarios son propiedad de quien los envió.
No somos responsables por su contenido.
PARTICIPA CON TU COMENTARIO

También puedes comprobar el texto de Tu Comentario, antes de enviarlo, con este CORRECTOR ORTOGRÁFICO en línea












































































