La Otra Mirada
Juan Antonio - 23-08-2005 01:52:52 | Categoria: Reflexiones

La benemérita
Creo que fue el Duque de Ahumada quien dijo aquello de que "El honor sólo se pierde una vez y no se recupera jamás". Algo así como la vida. Una vez que el caudal milagroso con que nos han beneficiado los dioses se nos va, de forma accidental o por el simple devenir de los días, desgraciadamente no se recupera jamás.
Es lo que le ocurrió el pasado 24 de julio a un ciudadano, a un paisano de Roquetas de Mar, llamado Juan Martínez Galdeano.
Se le fue la vida porque, probablemente, a alguien se le fue la mano. La profesión del presunto matarife es lo de menos, porque ni todos los maestros son unos pederastas porque un profesor le meta mano a una alumna de trece años, ni todos los deportistas son unos tramposos porque un atleta o un ciclista consiga una marca a base del consumo de anabolizantes o de EPO.
La honradez de la benemérita se consolida con su quehacer cotidiano. Las posibles acciones criminales de uno de sus miembros no puede manchar ni enturbiar el nítido expediente de los miles de números del cuerpo. Tan sólo quedarían enturbiados si se pretendiera dar carpetazo o echar tierra encima a un suceso tan lamentable como el que concluyó con el deceso, en el cuartelillo, de Martínez Galdeano.
No hay que olvidar de que por encima de los intereses políticos, partidistas, gremiales o de los de todo un cuerpo cuasimilitar como el la Guardia Civil, está el valor inalienable de la vida. Es por esto que quien, aquella aciaga noche, decidió dar un escarmiento a Juan debe de responder sin beneficios ni prejuicios ante la ley.
El himno de la benemérita finaliza con un "Viva honrada la Guardia Civil". Nada más necesario para ello, en un caso tan oscuro como éste que cumplir y hacer cumplir el ordenamiento jurídico, pues en una Casa Cuartel se ha quebrado el preciado don de la vida de Juan Martínez Galdeano.

Descanse en paz.
Es lo que le ocurrió el pasado 24 de julio a un ciudadano, a un paisano de Roquetas de Mar, llamado Juan Martínez Galdeano.
Se le fue la vida porque, probablemente, a alguien se le fue la mano. La profesión del presunto matarife es lo de menos, porque ni todos los maestros son unos pederastas porque un profesor le meta mano a una alumna de trece años, ni todos los deportistas son unos tramposos porque un atleta o un ciclista consiga una marca a base del consumo de anabolizantes o de EPO.
La honradez de la benemérita se consolida con su quehacer cotidiano. Las posibles acciones criminales de uno de sus miembros no puede manchar ni enturbiar el nítido expediente de los miles de números del cuerpo. Tan sólo quedarían enturbiados si se pretendiera dar carpetazo o echar tierra encima a un suceso tan lamentable como el que concluyó con el deceso, en el cuartelillo, de Martínez Galdeano.
No hay que olvidar de que por encima de los intereses políticos, partidistas, gremiales o de los de todo un cuerpo cuasimilitar como el la Guardia Civil, está el valor inalienable de la vida. Es por esto que quien, aquella aciaga noche, decidió dar un escarmiento a Juan debe de responder sin beneficios ni prejuicios ante la ley.
El himno de la benemérita finaliza con un "Viva honrada la Guardia Civil". Nada más necesario para ello, en un caso tan oscuro como éste que cumplir y hacer cumplir el ordenamiento jurídico, pues en una Casa Cuartel se ha quebrado el preciado don de la vida de Juan Martínez Galdeano.

Descanse en paz.
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Comentarios
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Yo ante este tema lo único que puedo decir es JUSTICIA.
No es que haya seguido el caso de muy cerca, ni nada por el estilo, pero como dice Juan Antonio, el caso es que se ha llevado una vida por delante y nada lo justifica.
Si estuviesemos en otros lares del mundo se aplicaría la ley del "ojo por ojo", pero estamos en Europa, más concretamente en España, donde los casos judiciales (o por lo menos desde mi punto de vista) van muy lentos y eso quiere decir que la resolucion de este caso tardará un tiempo; a desgracia de la familia de este pobre hombre que murió.
Por eso como dije al principio, solo puedo pedir una cosa:
JUSTICIA.Comentario de Bokeron hace 4 años y 52 meses
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