La Otra Mirada
Juan Antonio - 01-08-2005 07:38:18 | Categoria: Reflexiones

Farruqito y la justicia
Durante todo el desarrollo del caso Farruquito se ha hablado mucho de la posibilidad de echar más leña al fuego del acusado por motivos de raza.
El relato de los hechos es el siguiente: el bailaor conducía por las calles sevillanas, sin carné y sin seguro, un coche de lujo al doble de la velocidad permitida; se saltó un semáforo en rojo, atropelló a un peatón, con resultado de muerte, al no respetar un paso de cebra, paró un segundo y tras ver la que había montado se dio a la fuga. Urdió una trama, junto a otros acusados, para implicar a su hermano menor y con ello eludir su responsabilidad y la posibilidad de ir a la cárcel.
Son hechos probados que reconoce la sentencia de la jueza del caso.
El relato de los hechos es el siguiente: el bailaor conducía por las calles sevillanas, sin carné y sin seguro, un coche de lujo al doble de la velocidad permitida; se saltó un semáforo en rojo, atropelló a un peatón, con resultado de muerte, al no respetar un paso de cebra, paró un segundo y tras ver la que había montado se dio a la fuga. Urdió una trama, junto a otros acusados, para implicar a su hermano menor y con ello eludir su responsabilidad y la posibilidad de ir a la cárcel.
Son hechos probados que reconoce la sentencia de la jueza del caso.
Sin embargo, la realidad jurídica se basa en pruebas legalmente aceptadas. El abogado defensor de algunos acusados, Francisco Baena Bocanegra, quien ya lo fue de Pedro Pacheco, al ser juzgado por afirmar aquello de que la Justicia era un cachondeo (paradojas de la vida), ha conseguido la nulidad de las escuchas policiales por incumplimiento de los procesos legales: un hecho fundamental para el caso.
José Manuel Fernández Montoya se beneficiará, además, gracias a la brillantez de su abogado defensor Benito Saldaña, del atenuante de reparación del daño, al haber solicitado que la fianza que le valió para eludir la prisión provisional se utilizara para indemnizar a la viuda y los padres de la víctima.
La historia termina con la sentencia de la jueza, María Ángeles Sáez: dieciséis meses de prisión (sin ingreso) e indemnizaciones por 118.000 euros. Es el importe al que asciende, en euros, una vida humana.
Por mucho que Pere Navarro, el de la DGT, lo intente, los tarados que fulminan los radares, poniendo en riesgo sus vidas y lo que es peor, la de los demás, seguirán igual mientras las sanciones se limiten a cuestiones administrativas y el Código Penal castigue tan levemente imprudencias al volante que se saldan con heridas, paraplejias y muertes.
Hubiera repugnado, a cualquiera con dos dedos de luces, que Farruquito hubiera sido juzgado con más dureza que un ciudadano normal, por el simple hecho de ser gitano. Pero similar nivel de repugnancia produce el resultado final de la sentencia del caso.
José Manuel Fernández Montoya se beneficiará, además, gracias a la brillantez de su abogado defensor Benito Saldaña, del atenuante de reparación del daño, al haber solicitado que la fianza que le valió para eludir la prisión provisional se utilizara para indemnizar a la viuda y los padres de la víctima.
La historia termina con la sentencia de la jueza, María Ángeles Sáez: dieciséis meses de prisión (sin ingreso) e indemnizaciones por 118.000 euros. Es el importe al que asciende, en euros, una vida humana.
Por mucho que Pere Navarro, el de la DGT, lo intente, los tarados que fulminan los radares, poniendo en riesgo sus vidas y lo que es peor, la de los demás, seguirán igual mientras las sanciones se limiten a cuestiones administrativas y el Código Penal castigue tan levemente imprudencias al volante que se saldan con heridas, paraplejias y muertes.
Hubiera repugnado, a cualquiera con dos dedos de luces, que Farruquito hubiera sido juzgado con más dureza que un ciudadano normal, por el simple hecho de ser gitano. Pero similar nivel de repugnancia produce el resultado final de la sentencia del caso.
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Referencias
Comentarios
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Perdón por mi dureza.
Este tío es un hijo de ..., (con perdon de las "p" que no se lo merecen); y la jueza se puede ir a la mi... directamente; esto son mínimo de 20 años de carcel (que se queda en la mitad), y una imdenización más caudalosa.Comentario de unodelorca hace 4 años y 53 meses
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No entiendo porqué tanta historia con el tema del individuo ese.
Esta situación se está dando desgraciadamente todos los días.
Yo conozco casos, y le han echado menos condena que a ese sujeto. Hasta tuve que aguantar una frase, al ser compañero de trabajo y hacerle el vacío por su actitud de huida cobarde, y decirme en mi cara que “yo era mas duro que el juez” .
Hay que cambiar el “Procedimiento Jurídico” y enfocarlo como homicidio o asesinato con premeditación y alevosía, y aún así, dudo que les echen muchos años.
Ah, si ya sé, la historia de la educación vial y no represiva, etc, etc; pero si un irresponsable de estos en esas condiciones te mata un ser querido, ¿que pasaría entonces?
Hay que tener respeto por la vida de los demás, por el derecho a vivir en paz y con tranquilidad.Comentario de Juan hace 4 años y 53 meses
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El sábado pasado, hubo un nuevo robo en mi comunidad.
Estos meses de verano suelen ser los más propicios para los amigos de lo ajeno.
Muchas veces estos robos pueden evitarse. La colaboración de un vecino, que suba y te riegue las plantas, pase y te recoja el correo, puede ser suficiente para persuadir a los ladrones.
Pero cuando suena una alarma durante horas y compruebas que a nadie le perturba, te das cuenta de lo poco comunitarios que llegamos a ser.
Parece que todos somos iguales, aunque algunos más iguales que otros.Comentario de Susana hace 4 años y 53 meses
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