UGT celebra su 19 Congreso, desde el inicio de la Democracia
Juan Antonio - 08-06-2005 00:41:30 | Categoria: Sindicales

La gestión de la dirección de UGT a lo largo de los últimos tres años, con Cándido Méndez en la secretaría general, recibió el respaldo del 99,6% de los asistentes al 39º Congreso Confederal. Al Congreso, presidido por Blanca Uruñuela, han asistido 800 delegados, de los que en el momento de la votación había 758. Las papeletas afirmativas fueron 755; las abstenciones, dos; y los rechazos sólo uno, emitido por un representante de Cantabria, según un portavoz presente en los comicios.
Se esperaba que este 39 Congreso estuviera carente de sorpresas. Sin embargo, se confirmaron los rumores que habían circulado en las últimas semanas; el secretario de Organización, Alberto Pérez, ha dejado su cargo y, pese a que Méndez le ofreció una de las nuevas secretarías (Formación y Cultura) ha decidido no continuar.
Fuentes consultadas han confirmado que ya en el anterior Congreso, el número dos de UGT había sido cuestionado. En este nuevo congreso, muchas organizaciones (encabezadas por la Federación de Servicios y Andalucía) han pedido su sustitución.

En el pronunciamiento de los delegados no se dejaron sentir las desavenencias internas de la ejecutiva confederal afloradas en vísperas del encuentro. No obstante, en los pasillos del Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid, donde se ha celebrado la reunión sindical, se hablo de un posible voto de castigo a la hora de elegir a la nueva ejecutiva.
Así las cosas, el pasado sábado, Cándido Méndez, fue reelegido secretario general de UGT con un apoyo del 78,05%. En concreto, de los 768 votos emitidos, la lista encabezada por Méndez obtuvo 583 votos a favor, 21 en blanco y 164 nulos. A pesar de no recibir ningún voto en contra, el apoyo recibido hoy por Méndez fue inferior al obtenido hace tres años (79,37%). Méndez dijo que "este respaldo me parece francamente bien porque es sólo un punto menor al obtenido en el anterior congreso y porque es muy estimulante, seguro y amplio".
De la nueva ejecutiva, han salido Alberto Pérez, Manuel Mariscal y Soledad Ruiz, y en su sutitución han entrado en ella José Javier Cubillo, Blanca Uruñuela y Ángel Fernández. A diferencia de lo ocurrido en el último Congreso, en esta ocasión casi todas las Secretarías tendrán asignadas competencias concretas. Únicamente dos figurarán como Secretarías Ejecutivas (sin nombre que acompañe su función): la que ocupará Ángel Fernández y la de Manuel Bonmati. El primero se encargará de temas relacionados con la política industrial, mientras que Bonmati seguirá al cargo de la política internacional del sindicato.
Preguntado a Candido Mendez, por si éste será su último mandato, respondió que no se lo plantea y "menos hoy y ahora".
Méndez inició su discurso agradeciendo el trabajo de varios miembros de la Ejecutiva saliente, especialmente, el de Alberto Pérez, de quien destacó su compromiso "permanente y eterno" con el sindicato. "Por encima de las diferencias, porque tenemos características personales distintas, siempre tendremos un compromiso que nos une, tenemos el mismo compromiso sindical e ideológico", subrayó.
El nuevo secretario de Organización, José Javier Cubillo, quien para Mendez, "pondrá todo su empeño y compromiso para que el sindicato dé un salto adelante", amplíe su número de afiliados y mejore sus resultados en las elecciones sindicales.
Méndez fue recibido con aplausos cuando se dirigió al auditorio, que le recibió con los gritos de "UGT, UGT", a lo que él respondió con el mismo lema y con los brazos en alto y las manos entrelazadas.
Tras su discurso, el 39 Congreso Confederal de UGT se cerró con el Himno de La Internacional.
Se esperaba que este 39 Congreso estuviera carente de sorpresas. Sin embargo, se confirmaron los rumores que habían circulado en las últimas semanas; el secretario de Organización, Alberto Pérez, ha dejado su cargo y, pese a que Méndez le ofreció una de las nuevas secretarías (Formación y Cultura) ha decidido no continuar.
Fuentes consultadas han confirmado que ya en el anterior Congreso, el número dos de UGT había sido cuestionado. En este nuevo congreso, muchas organizaciones (encabezadas por la Federación de Servicios y Andalucía) han pedido su sustitución.

En el pronunciamiento de los delegados no se dejaron sentir las desavenencias internas de la ejecutiva confederal afloradas en vísperas del encuentro. No obstante, en los pasillos del Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid, donde se ha celebrado la reunión sindical, se hablo de un posible voto de castigo a la hora de elegir a la nueva ejecutiva.
Así las cosas, el pasado sábado, Cándido Méndez, fue reelegido secretario general de UGT con un apoyo del 78,05%. En concreto, de los 768 votos emitidos, la lista encabezada por Méndez obtuvo 583 votos a favor, 21 en blanco y 164 nulos. A pesar de no recibir ningún voto en contra, el apoyo recibido hoy por Méndez fue inferior al obtenido hace tres años (79,37%). Méndez dijo que "este respaldo me parece francamente bien porque es sólo un punto menor al obtenido en el anterior congreso y porque es muy estimulante, seguro y amplio".
De la nueva ejecutiva, han salido Alberto Pérez, Manuel Mariscal y Soledad Ruiz, y en su sutitución han entrado en ella José Javier Cubillo, Blanca Uruñuela y Ángel Fernández. A diferencia de lo ocurrido en el último Congreso, en esta ocasión casi todas las Secretarías tendrán asignadas competencias concretas. Únicamente dos figurarán como Secretarías Ejecutivas (sin nombre que acompañe su función): la que ocupará Ángel Fernández y la de Manuel Bonmati. El primero se encargará de temas relacionados con la política industrial, mientras que Bonmati seguirá al cargo de la política internacional del sindicato.
Preguntado a Candido Mendez, por si éste será su último mandato, respondió que no se lo plantea y "menos hoy y ahora".
Méndez inició su discurso agradeciendo el trabajo de varios miembros de la Ejecutiva saliente, especialmente, el de Alberto Pérez, de quien destacó su compromiso "permanente y eterno" con el sindicato. "Por encima de las diferencias, porque tenemos características personales distintas, siempre tendremos un compromiso que nos une, tenemos el mismo compromiso sindical e ideológico", subrayó.
El nuevo secretario de Organización, José Javier Cubillo, quien para Mendez, "pondrá todo su empeño y compromiso para que el sindicato dé un salto adelante", amplíe su número de afiliados y mejore sus resultados en las elecciones sindicales.
Méndez fue recibido con aplausos cuando se dirigió al auditorio, que le recibió con los gritos de "UGT, UGT", a lo que él respondió con el mismo lema y con los brazos en alto y las manos entrelazadas.
Tras su discurso, el 39 Congreso Confederal de UGT se cerró con el Himno de La Internacional.

Alberto Pérez abandona la dirección de UGT por discrepancias con Méndez
Los motivos de esta decisión radican, según las fuentes consultadas, en que, a juicio de Pérez, el secretario general ha ejercido sus funciones con carácter presidencialista, y en la pérdida de la autonomía de UGT respecto al PSOE. A esos dos motivos hay que agregar una larga lista de diferencias.
Méndez rehusó pronunciarse al respecto. «Sólo lo hablaré en el seno de mi organización. No pienso hacer comentarios ni en un sentido ni en otro», declaró. Alberto Pérez también ha optado por el silencio tras leer ante una veintena de compañeros una carta en la que explicaba su decisión.
Las fuentes aludidas critican que el máximo responsable de UGT haya adoptado medidas y celebrado reuniones de relevancia para el sindicato sin comunicarlas ni consultarlas con su ejecutiva confederal. Entre ellas, citan un encuentro mantenido con el Rey o las negociaciones en el seno de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) para que la presidencia de esta organización recayera en el propio Méndez.
Autonomía sindical
En cuanto a la 'entrega' de la central al PSOE y al Gobierno, no entienden los constantes contactos entre el líder de UGT y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Medios cercanos al hasta ahora responsable de Organización apuestan por el mantenimiento de la autonomía sindical para defender adecuadamente los intereses de los trabajadores.
La decisión de Alberto Pérez ha aflorado conflictos internos de UGT sólo conocidos por unos pocos y ha agitado un congreso que se presentaba como una balsa de aceite.

Precisamente, en el acto de inauguración participó Zapatero. El Congreso ha sido el del reencuentro de la familia socialista.
Alberto Pérez llegó a la ejecutiva de UGT en 1990 procedente de Euskadi de la mano del entonces secretario de Organización, Antón Saracíbar, quien cuatro años más tarde también llevó a la cúpula de la central a Cándido Méndez, en esta ocasión para que sustituyera a Nicolás Redondo. Durante años el tándem Méndez-Pérez funcionó y mejoró la imagen de UGT, muy deteriorada por el conflicto y fracaso de la cooperativa de viviendas PSV.

La noticia del abandono de Pérez tomó por sorpresa a la delegación de 35 delegados que representa a UGT-Euskadi en el Congreso, a la que sentó «muy mal». La organización vasca contaba con mantener un representante en la ejecutiva confederal, donde ha tenido una presencia muy destacada desde la transición. Pérez era el último dirigente de una serie de sindicalistas vascos extraordinariamente influyentes que han pasado por la dirección, como Redondo, Saracíbar o José María Zufiaur.
Federaciones y Uniones como las del Metal, Madrid, Asturias, Cataluña, Euskadi, Castilla y León, etc. han mostrado su apoyo a Pérez.
Polémica por la salida de Alberto Pérez
«La salida de Alberto Pérez de la ejecutiva es un lujo que UGT no se puede permitir» porque «es una de las cabezas más sólidas y mejor amuebladas del sindicato». Ésta es la opinión, muy extendida, de un delegado vasco asistente al congreso, tras conocer la decisión del hasta ahora secretario de Organización de la central socialista. Un abandono que ha sido el punto de discordancia y de polémica que ha enturbiado la celebración de un congreso que se preveía tranquilo para Cándido Méndez.
Aunque nadie pone en duda el liderazgo del actual secretario general, el abandono de Pérez -anunciado 24 horas antes del inicio a un grupo de compañeros- ha levantado ampollas en la delegación vasca, que ve el origen de esa salida en una maniobra del equipo de Méndez. Horas antes de votar la gestión de la ejecutiva, delegados de Euskadi se proponían expresar su protesta con votos nulos o blancos a la misma.
La sustitución de Pérez por José Javier Cubillo, de 58 años, responsable de la Federación de Transportes, ha dejado perplejos a muchos delegados, que deseaban alguien más joven para que su relevo no coincida con el del secretario general.
Los desacuerdos entre Méndez y Pérez, indicaba un miembro de la delegación vasca, responden a diferencias de cultura sindical referentes a la autonomía frente al PSOE -cuya pérdida fue denunciada por el 'número dos' de UGT-, a la disciplina, a la presión sindical, etc., frente a la vigente concepción «más burocrática e instrumental de la central».
Junto a la delegación vasca, la de Madrid fue la que más crítica se mostró por la salida de Pérez en una reunión celebrada el pasado martes. También las de Baleares, Valencia y del Metal, entre otras, expresaron su desacuerdo.
Los motivos de esta decisión radican, según las fuentes consultadas, en que, a juicio de Pérez, el secretario general ha ejercido sus funciones con carácter presidencialista, y en la pérdida de la autonomía de UGT respecto al PSOE. A esos dos motivos hay que agregar una larga lista de diferencias.
Méndez rehusó pronunciarse al respecto. «Sólo lo hablaré en el seno de mi organización. No pienso hacer comentarios ni en un sentido ni en otro», declaró. Alberto Pérez también ha optado por el silencio tras leer ante una veintena de compañeros una carta en la que explicaba su decisión.
Las fuentes aludidas critican que el máximo responsable de UGT haya adoptado medidas y celebrado reuniones de relevancia para el sindicato sin comunicarlas ni consultarlas con su ejecutiva confederal. Entre ellas, citan un encuentro mantenido con el Rey o las negociaciones en el seno de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) para que la presidencia de esta organización recayera en el propio Méndez.
Autonomía sindical
En cuanto a la 'entrega' de la central al PSOE y al Gobierno, no entienden los constantes contactos entre el líder de UGT y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Medios cercanos al hasta ahora responsable de Organización apuestan por el mantenimiento de la autonomía sindical para defender adecuadamente los intereses de los trabajadores.
La decisión de Alberto Pérez ha aflorado conflictos internos de UGT sólo conocidos por unos pocos y ha agitado un congreso que se presentaba como una balsa de aceite.

Precisamente, en el acto de inauguración participó Zapatero. El Congreso ha sido el del reencuentro de la familia socialista.
Alberto Pérez llegó a la ejecutiva de UGT en 1990 procedente de Euskadi de la mano del entonces secretario de Organización, Antón Saracíbar, quien cuatro años más tarde también llevó a la cúpula de la central a Cándido Méndez, en esta ocasión para que sustituyera a Nicolás Redondo. Durante años el tándem Méndez-Pérez funcionó y mejoró la imagen de UGT, muy deteriorada por el conflicto y fracaso de la cooperativa de viviendas PSV.

La noticia del abandono de Pérez tomó por sorpresa a la delegación de 35 delegados que representa a UGT-Euskadi en el Congreso, a la que sentó «muy mal». La organización vasca contaba con mantener un representante en la ejecutiva confederal, donde ha tenido una presencia muy destacada desde la transición. Pérez era el último dirigente de una serie de sindicalistas vascos extraordinariamente influyentes que han pasado por la dirección, como Redondo, Saracíbar o José María Zufiaur.
Federaciones y Uniones como las del Metal, Madrid, Asturias, Cataluña, Euskadi, Castilla y León, etc. han mostrado su apoyo a Pérez.
Polémica por la salida de Alberto Pérez
«La salida de Alberto Pérez de la ejecutiva es un lujo que UGT no se puede permitir» porque «es una de las cabezas más sólidas y mejor amuebladas del sindicato». Ésta es la opinión, muy extendida, de un delegado vasco asistente al congreso, tras conocer la decisión del hasta ahora secretario de Organización de la central socialista. Un abandono que ha sido el punto de discordancia y de polémica que ha enturbiado la celebración de un congreso que se preveía tranquilo para Cándido Méndez.
Aunque nadie pone en duda el liderazgo del actual secretario general, el abandono de Pérez -anunciado 24 horas antes del inicio a un grupo de compañeros- ha levantado ampollas en la delegación vasca, que ve el origen de esa salida en una maniobra del equipo de Méndez. Horas antes de votar la gestión de la ejecutiva, delegados de Euskadi se proponían expresar su protesta con votos nulos o blancos a la misma.
La sustitución de Pérez por José Javier Cubillo, de 58 años, responsable de la Federación de Transportes, ha dejado perplejos a muchos delegados, que deseaban alguien más joven para que su relevo no coincida con el del secretario general.
Los desacuerdos entre Méndez y Pérez, indicaba un miembro de la delegación vasca, responden a diferencias de cultura sindical referentes a la autonomía frente al PSOE -cuya pérdida fue denunciada por el 'número dos' de UGT-, a la disciplina, a la presión sindical, etc., frente a la vigente concepción «más burocrática e instrumental de la central».
Junto a la delegación vasca, la de Madrid fue la que más crítica se mostró por la salida de Pérez en una reunión celebrada el pasado martes. También las de Baleares, Valencia y del Metal, entre otras, expresaron su desacuerdo.
Web del Congreso
Congresos celebrados por UGT, desde el inicio de la Democracia.
El militante Zapatero
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Comentarios
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Alguien ha oído hablar del G-8, ¡¡si del G-8 dentro de la U.G.T.!!
Según parece así le llaman a un grupo, que está formado por las Federación de Servicios Públicos, más las regionales, que no sé muy bien como se denominan; bueno creo que es Cataluña, País Valenciano, Madrid, Andalucía y no sé que otras regiones.
La cuestión según me cuentan, es que en el Congreso Confederal, y a raíz de la salida de Alberto Pérez de la Secretaria de Organización, lo que menos hubo fue organización, y durante las ponencias fue un caos organizativo, por lo que fue necesaria la reunión del G-8, para poner orden y concierto, y poder sacar a delante el tema de las ponencias.
Como podéis ver no aporto gran cosa. Como casualmente me he encontrado este tema, en ésta página, a ver si algún nadie me aclara esto de la U.G.T.
Os seguiré visitando.Comentario de Acracia. hace 4 años y 54 meses
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Alberto Pérez, éste fue el de la famosa frase " Ya sabes chico, aprende".
Algunos de Los Nadies se acordaran, este individuo, pues yo no puedo considerarlo compañero, tuvo la desfachatez de, una vez conocido por su parte, las formas y procedimientos instalados en la Federación de Servicios Públicos de Málaga, se alineó con los manipuladores, dejando tirado a la gente que había trabajado con honradez por la limpieza interna de una organización, para ser ejemplo de funcionamiento.
Curiosamente, ahora se lo cargan los mismos que lo mantuvieron en su momento, por algunos trabajos que hizo por Andalucía.
Por cierto, parece que el jefe continua bien arropado, no importa, yo soy uno de Los Nadies y como Nadie pobre, recordáis la frase que dice: "La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia la debilidad de fuerte", pues os diré otra más castiza: "Deja er burro mea que meando descansa".Comentario de Pepe Ripoll hace 4 años y 54 meses
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Oye, por cierto, ¿y quien era Secretario General Confederal de la UGT, en esa etapa que denuncias?, un compañero andaluz también, buen conocedor de la situación, y que permitió el desenlace final en tribunales civiles
Alberto, al fin y al cabo era el Secretario de Organización, y ya sabes que función tiene esta responsabilidad; entre otras, comerse los marrones.
No quiero con esto quitarle hierro al asunto, solo comentar que no solo hubo un responsable en el seno de la Organización, sino muchooooooooos, con el australopitecus a la cabeza; ahora claro, que “er Trivi” le perdona, porque en una ocasión le dijo que era "el hijop... que mas quería de la UGT".Comentario de unomas hace 4 años y 54 meses
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Hasta ahora me he resistido a comentar en esta noticia. Me produce picores en la memoria y me arrasco de "atrás-alante". Pero, el que nace lechón, muere cochino y eso me pasa.
De la supuesta factura que paga Alberto Pérez, yo tengo mis dudas. Habiendo vivido la crisis del sindicato en Málaga, cuando se pidió a un grupo de majaretas (bonita palabra andaluza) que desde Málaga, lideraran un cambio hacia la honestidad en el Sindicato (tiempos de mucho Forcem en manos inadecuadas, y voluntades débiles)...... Al final, todos para casa: 18 de julio de 1.998. Bonita fecha, bonito windows.
Pues bien, de aquella época y de las reuniones con el susodicho Alberto (Pérez), siempre me quedó una duda, que nunca he expresado y que me atrevo a compartir ahora: ¿Realmente querían arreglar algo referente a la deriva que tenía el sindicato, o bien las intenciones reales eran probar la creciente fuerza de los afiliados a la superpoderosa Federación de Servicios Públicos, y nosotros fuimos su laboratorio particular?. ¿Qué sé yo?.
Estoy ansioso por leer las memorias de mi tocayo.Comentario de Alberto hace 4 años y 54 meses
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